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LA HISTORIA DETRÁS DE CADA PIEZA

 

[English below]

Es difícil encontrar creadores del mundo de la moda que decidan trascender y trascenderse en su oficio, entender la producción de sus piezas como algo más íntimo que sólo un proceso de creación de línea de piezas en serie que terminan siendo una fotocopia una de la otra; por eso, al conocer el proceso por que pasan cada una de las creaciones de Susana Vega Jewelry se puede entender el valor de cada una de las mismas. Ésta orfebre, que más que orfebre es una artesana, y más allá de eso, es una artista, se construye a sí misma en cada pieza,  en un proceso paso a paso, y así se vive el hacer su arte, con sus propias manos.

 Y es esto último lo que esconde el verdadero valor de cada una de sus creaciones, el tiempo y dedicación aplicado a producir cada una de las piezas que conforman una colección, un proceso que abarca siete días, que se dividen en cinco fases a través de las cuales, la pieza va evolucionando desde la idea hasta el producto final, hasta que la lleva puesta aquella persona que decide llevar algo de profundo valor significativo como parte de su imagen personal. Donde el esfuerzo, experiencia y disciplina de toda una tradición familiar que ha hecho de esta creadora, de esta artista/artesana una mujer que sabe y se reconoce en su oficio, en la apreciación de un proceso lento y minucioso como algo que nace de sí misma.


 

De esa manera, todo viene de ella, como si una quintaesencia le inspirara, un paisaje, una foto de un momento mágico, su familia, su hermosa tierra en Mérida Venezuela, así, la idea llega y empieza el conteo de siete largos días de manufactura, la idea se manifiesta físicamente en un primer esqueleto de porcelana fría, donde Susana le da forma a su inspiración, es la base, la forma inicial de cada pieza que surge de una intención.

Después de crear el esqueleto, se reviste de la piel que le dará color y vida a la pieza, a esta creación que sin duda parece estar viva en su proceso de manufactura, aquí, las mostacillas se hilan en una línea que recubre la forma que le ha dado su creadora a la porcelana fría, adaptándose milimétricamente a cada curvatura, a cada comisura, envolviendo la forma de vida y color, para luego ser bañada aleatoriamente con polvo de oro; estos, son momentos dorados, un permiso de sutil frenesí que se impregna en la pieza liberándola de cualquier atisbo de rigidez y frivolidad, y esta es una de las grandes particularidades de las creaciones de Susana, llegan a ser sumamente elegantes sin ser frívolas.

Incluso si vienen en conjunto, cada pieza habla por sí misma, tiene voz y su propio resplandor; ahora, físicamente, ese brillo se afirma con dos delicadas capas de resina epóxica, esta parte del proceso de creación resalta por ser sumamente meticulosa (como son cada una de las fases de producción) pero esta tiene la particularidad de exigir un mayor cuidado en no dejar ningún tipo de burbujas o imperfecciones en el manejo de la resina; esto pone a prueba la paciencia de cualquiera, pero en Susana pone a prueba su dedicación y entrega en el proceso de producción, lo que impregna a cada pieza de horas de energía dedicadas a su manufactura, cuidando cada detalle.


Al finalizar, como quien aprecia el valor del esfuerzo bien empleado, Susana pule y depura las piezas de cualquier posible imperfección, ensamblando las partes que la hace servir como algo más que un adorno, como una pieza de arte que merece ser exhibida en el cuerpo de cualquiera que sepa valorar la calidad del trabajo artesanal, que quiera brillar con la identidad de cada una de estas piezas, no tanto por el brillo aparente de cada uno de sus materiales, sino por ese que le otorga la energía y voluntad de una artista que se plasma en su proceso creativo, que se da forma a sí misma, se cubre con cuentas maravillosas y se va puliendo y perfeccionando en cada creación.


J.R Fermín
@j.rfermin

 

It is difficult to find creators in the fashion world who decide to transcend and transcend themselves in their trade, to understand the production of their pieces as something more intimate than just a process of creating a series of serial objects that end up being a photocopy of each other; Therefore, knowing the process which each of the creations of Susana Vega Jewelry goes through, you can understand the value of each one of them. This goldsmith, who, rather than a goldsmith, is a craftswoman, and beyond that, an artist, she builds herself in each piece, in a step-by-step process, and thus she lives her art, with her own hands. .

 

And it is the latter that hides the true value of each of her creations, the time and dedication applied to produce each of the pieces that make up a collection, a process that covers seven days, which are divided into five phases through which, the piece is evolving from the idea to the final product, until it is worn by that person who decides to carry something of deep significant value as part of their personal image. Where the effort, experience and discipline of a whole family tradition that has made this creator, this artist / craftswoman a woman who knows and recognizes herself in her trade, in the appreciation of a slow and thorough process as something that is born of herself.

 

In that way, everything comes from her, as if a quintessence inspired her, a landscape, a photo of a magical moment, her family, her beautiful land in Mérida Venezuela, so, the idea arrives and begins the count of seven long days of manufacturing, the idea manifests itself physically in a first cold porcelain skeleton, where Susana shapes her inspiration, is the base, the initial form of each piece that arises from an intention.

 

After creating the skeleton, it is covered with the skin that will give color and life to the piece, to this creation that certainly seems to be alive in its manufacturing process, here, the beads are spun in a line that covers the shape that she has given to cold porcelain, adapting millimetrically to each curvature, to each corner, wrapping the way of life and color, and then being randomly bathed with gold dust; These are golden moments, a subtle frenzy permit that permeates the piece freeing it from any hint of rigidity and frivolity, and this is one of the great peculiarities of Susana's creations, they become extremely elegant without being frivolous.

 

Even if they come together, each piece speaks for itself, has a voice and its own glow; Now, physically, that shine is affirmed with two delicate layers of epoxy resin, this part of the creation process stands out for being extremely meticulous (as are each of the production phases) but this has the particularity of demanding greater care in not leave any type of bubbles or imperfections in the resin management; This tests anyone's patience, but in Susana tests her dedication and delivery in the production process, which permeates each piece of energy hours dedicated to its manufacture, taking care of every detail.

 

At the end, as one who appreciates the value of the effort well used, Susana polishes and purifies the pieces of any possible imperfection, assembling the parts that make her serve as something more than an ornament, as a piece of art that deserves to be displayed on the body Anyone who knows how to value the quality of artisan work, who wants to shine with the identity of each of these pieces, not so much for the apparent brightness of each of their materials, but for that which gives the energy and will of an artist that is reflected in its creative process, which shapes herself, covered herself with wonderful beads and is polished and perfected in each creation.

J.R Fermin

@ j.rfermin



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